Vacaciones y mascotas: Qué es lo mejor?

Buenas Hedwinianos! Me he planteado que hoy si o si traía esta entrada que hace demasiado que la anuncié de que la tenía en mente, pero que por una cosa u otra ando sin tiempo de redactar o me acuerdo de ella cuando ando apagando el ordenador... Si, soy un caos creativo últimamente! Así que vamos a ponerle solución y compartir mi opinión y mi caso concreto de este septiembre sobre vacaciones y mascotas.
Sin lugar a dudas, es la cuestión que más preocupa a los propietarios y que de mi top de preguntas, anda en los primeros puestos. Decidir tener un animal a nuestro cargo es mucha responsabilidad y uno de los puntos son las ataduras. Por suerte poco a poco van saliendo soluciones, desde que hay más facilidad para viajar con ellos y servicios de guarderia, o siempre podemos encontrar a alguien que nos haga el favor de cuidarlos. Pero... Cuál es la opción correcta?

Pues como siempre digo: depende del hecho y circunstancia. Si el viaje es de corta duración (fin de semana) lo mejor es recurrir a alguien que se acerque a casa o de no tener a nadie, cargar bien comida y agua, para que aguante nuestra ausencia. El motivo es porque entre que lo mueves, al ser poco tiempo el estrés se aumenta, con lo que es mejor en casos como los agapornis, que se mantengan en su territorio y solo tener que litigar que el cuidador va a ser diferente. También por experiencia, si podéis hacer que unos días antes lo vean y empiece él a realizar la rutina será mucho mejor, pues tendrá algo de experiencia y seguridad, y la parte alada sabrá que es alguien de confianza.

Ahora bien, cuando el viaje es de mayor duración, ya si es plantearnos el que también se venga con nosotros o de no tener nadie cerca, conseguir que alguien de confianza se lo quede en su casa esos días o en caso extremis, una guardería. En este último caso es importante que nos pidan pruebas de salud para confirmar que ninguna de las aves que alojan puedan tener enfermedades que infecten a nuestro emplumado, así que sería desconfiar de las que no tengan esta praxis.

En el apartado de viajar con nosotros, es importante tener atado que donde nos alojemos admitan el tipo de animal que tengamos y saber en el transporte que decidamos utilizar, cuales son las medidas para viajar con mascotas. Pero hay veces que tenemos destinos no permitidos (Inglaterra estan prohibidos los agapornis), una duración y las guarderías de confianza están muy lejos, con lo que debemos de recurrir a la opción de la amistad.

Esto último es lo que me pasó en septiembre con el viaje a Inglaterra, fue una pequeña encrucijada de tener un conflicto familiar y las opciones que tenía, todas debían ir los emplumados a las casas. Con ello, empezamos en verano el plan vacaciones, donde fui acostumbrando poco a poco a los elementos que en septiembre deberían de enfrentarse. El caso que me voy a centrar es el de Jero y Txus, ya que la familia H muchas veces han convivido juntos y confiaba en que todo les iría bien. Los personatas el tema era que debían de compartir jaula y acostumbrarse, ya que como comenté, las Hagen Vission no son un buen modelo y suelen dar muchos problemas de adaptación.
Adaptacion
Con ello, fui enseñando los comederos e iban pasando ratos dentro de la jaula. No habían problemas mayores y se veía un respeto mutuo, con lo que finalmente decidí no poner separaciones y así, que tuvieran un poco más de espacio. La distribución fue simétrica, habiendo los mismos elementos y por si alguno quería ser posesivo de un lado, se dieron instrucciones al cuidador de que hubiera comida y agua en los dos comederos.
Viaje
Las noticias que fui teniendo de ellos fueron muy positivas: se respetaban y todos iban comiendo y bebiendo.
Viaje
A mi vuelta, además de las alegrías de todos, fue una excusa tras ver que podían convivir bien, de que pasaran a definitivamente juntos Jero y Txus. Eso si, aún con el trabajo y habiendo vivido una semana entera seguían un poco desorientados en ese modelo, Txus por ejemplo el pobre intentó por la parte de plástico llegar a mi al ver que no abría la puerta.
Viaje
Con esto, el miedo a que les pase algo o que estén tristes es un punto que deberíamos de quitarnoslo en la cabeza. Si existe el apego si se hace mal, pero bajo mi experiencia los que lo padecemos somos la parte humana y no animal. Si ellos están bien atendidos y de poder ir alguien a casa para que estén más seguros, podremos ver que están felices y pasan nuestra ausencia sin mayores problemas.

Publicado originalmente en Hedowichi Rulomaki

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