Genética de los Agapornis. Mutaciones recesivas

E aquí el tercer capítulo de la saga de los artículos para Loromania!! Como ya comenté en la segunda parte hace un mes, va a ser una pequeña minisaga donde se va a detallar a fondo los diferentes aspectos de las mutaciones. En vez de hacer un texto único y general, pues hemos optado tanto los chicos de Loromania como una servidora hacer estás entregas y que queden lo más detallado posible. Antes de empezar por eso, quiero agradecer a Martin y a Leticia el buen hacer, el trabajo y las buenas energías que manda y la comprensión, pues a pesar de por haber empezado con la aventura de YouTube y tener menos tiempos, siempre han sido respetuosos y el reajuste para las entregas no han puesto pegas. Seguid así, que lo estáis haciendo muy bien!!

Continuamos con la temática de la genética y una vez explicado a grandes rasgos como funciona y como aparecen las mutaciones, vamos a entrar en materia. Es un tema complicado, arduo y difícil de explicar en un lenguaje llano y no aburrir con demasiados tecnicismos. Es por ello, que he decidido organizar la temática en pequeños apartados y que de momento voy a explicar la herencia que tienen los diferentes tipos que ya mencioné, para posteriormente detallar las mutaciones más a fondo de cada especie. Como indica el título, he decidido empezar con las recesivas.

Y bien, qué significa que una mutación es recesiva? Pues a grandes rasgos, nos indica que es una mutación en la que intervienen las informaciones genéticas de los dos progenitores para poder obtenerla. Necesitamos que los cromosomas del padre tengan la información de la variación de color que queremos, pero no nos bastará con él, si no que la madre también deberá de tenerla para manifestarlo en el fenotipo (físico).
Hera
Es importante que está idea quede clara, pues es la diferencia con las dominantes y es la clave de su funcionamiento. Debemos tener claro, que para que el embrión desarrolle una mutación de este grupo, obtendrá una parte de la información del padre y otro de la madre y que solo juntándolas, podrá manifestarla físicamente.
Pero ahí no termina la cosa, pues si resulta que solo uno de los dos padres tiene la información, no lo perdemos, si no que internamente el cuerpo la guarda. En esa generación no obtendremos pichones de esas coloraciones, pero si realizamos correctamente el cruce de estás crías, si podríamos obtener nietos con el fenotipo del abuelo.

Esto nos abre un gran abanico de posibilidades para criar, pues nos entra la figura de los pájaros portadores (estás crías que no han podido manifestar en su físico la mutación, pero si que a nivel de genes la han guardado) y la que ya se ha mencionado: pájaros con el fenotipo mutado. Con estás opciones de cara a nuestros planes de cría podremos conseguir como resultado en la descendencia:
  • mutación recesiva x mutación recesiva = 100% descendencia con la mutación en el fenotipo
  • mutación recesiva x portador = 50% de la descendencia heredará está mutación en el fenotipo y la otra mitad simplemente en los genes, siendo portadores.
  • portador x portador = 25% lo heredaran en el fenotipo, 50% lo heredará en forma de portadores y el 25% no heredará de ninguna de las dos formas la mutación.
Mari
Como se puede observar, en el caso de trabajar simplemente con portadores, nos aparece también la opción de que no sea heredada de ninguna de las dos modalidades la mutación, con lo que convierte esa combinación en la menos fructuosa y también, la más desordenada a la hora de hacer árboles genealógicos con las diferentes mutaciones de cada miembro familiar.
Y por consecuencia, debido a este descontrol, nos encontramos en la tesitura de no poder asegurar con totalidad que un pájaro no porte nada, incluso aunque su descendencia directa no lo manifiesta físicamente, pues en posteriores generaciones si podrían demostrarlo.

En los Agapornis roseicollis además, alguna de sus mutaciones recesivas se junta otro factor que son la ligadas al sexo. Esto hace que al andar emparentadas con los cromosomas sexuales, aunque cumplen la norma dicha anteriormente, tienen una estructura que las hembras no pueden almacenar la información genéticamente y simplemente en forma de fenotipo, con lo que en esos casos, la herencia está en un nivel intermedio de dominantes y recesivas. En otro capítulo se explicará más detalladamente, pero no quería dejar la oportunidad de hacer una pequeña síntesis para que entendáis que aunque las veáis marcadas como recesivas, si buscáis material por la red encontraréis está otra parte y que hace que se acerque más a una dominante la verdad.
lutinos
Y por último, os dejo las mutaciones recesivas que podéis encontrar en las tres especies más habituales de agapornis (roseicollis, fischeri y personata) propias. Destaco lo de propias pues en el caso de anillo ocular se han transmutado mutaciones por medio de la hidridación y se pueden encontrar fácilmente en todas las especies de anillo ocular pero lo cierto es que no debería de ser así y prefiero mantener y que quede claro las mutaciones de cada especie.

Mutaciones recesivas Agapornis roseicollis
  • Arlequín recesivo
  • Cara Naranja
  • Aqua
  • Turquesa
  • Marbled (antiguamente llamado Edged Dilute)
  • Dilute
  • Bronze fallow
  • Pale Fallow
  • Ino SL (ino recesivo ligado al sexo)
  • Canela
  • Pallid
  • Opalino

Mutaciones recesivas Agapornis fischeri
  • Arlequín recesivo
  • DEC (Dark eyed clear – Amarillo de ojos negros)
  • Bronze Fallow
  • Pale Fallow

Mutaciones recesivas Agapornis personatus
  • Azul
  • Pastel
  • Bronze Fallow
Txus

Publicado originalmente en Hedowichi Rulomaki

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