Mi primer Sant Jordi

Como os avisé unos días antes, el pasado 23 de abril conseguí estrenarme en Sant Jordi como autora. Fue una experiencia que ya os adelantó muy bonita y que por ello, quiero compartir con todos vosotros los encuentros que hubieron.
Si andabais buscando una entrada más general de la fiesta, os recomiendo de revisar el escrito que he realizado en Bloggerizados, donde me enfoco en lo compartido con los compis que tuve en el puesto de viveLibro.
Hedwig Kudo en Sant Jordi 2016
En esta como os cuento, quiero compartir algunos de los momento compartidos con vosotros: los Hedwinianos. Nada más levantarme, el teléfono estaba lleno de notificaciones con muy buenos deseos, ánimos y palabras tan amables... Que salí de casa con una sonrisa de oreja a oreja. Otros andaban preguntando también a buena mañana el puesto exacto para acercarse, así que la verdad que las sensaciones fueron muy buenas.
Hedwig Kudo en Sant Jordi 2016
Y no me equivoqué, pues aún estábamos adaptando en ver si estábamos a gusto o mejor cambiar algún punto de la mesa, cuando se acercó el primer Hedwiniano a saludar y comprarse el libro. Fue un subidon indescriptible y que él no lo sabe, pero para mi es especial a parte por ser el primero que firmo en un Sant Jordi, porque es el primero que la dedicatoria la hice en catalán.
Sant Jordi 2016, con el primer Hedwiniano
Además os dejo que por las redes también compartió esta foto tan bonita de Nona posando junto a su ejemplar.
Nona y Universo Agapornis
Después de él, empezaron a venir muy buenos amigos, con lo que los momentos de charlas continuaban y estaban a la orden del día. Para la hora de la comida si nos quedamos más tranquilos, pero por suerte mi amigo y editor Álex es un máquina de tertulias, que no te cansas de escuchar.

En ese periodo no obstante, hubieron encuentros también muy llamativos entre mordiscos a nuestros bocadillos (que nuevamente, ¡gracias a mi madre por haber hecho de soporte! Ha sido una gran asistente y ha demostrado nuevamente que se puede contar con ella).

El primero fueron unos chicos muy simpáticos, los cuales tenían tatuados unos loritos cada uno en sus brazos, teniendo que enlazar los brazos para observar el dibujo completo. Como no, tenían agapornis y tras charlar un buen rato, decidieron adquirir el libro.

Las segundas fueron unas chicas que se abalanzaron sin dudarlo a por un ejemplar y que al ir hablando, descubrí que ya habían contactado conmigo por las redes sociales, para ser más exactos Facebook. Fue muy bonito porque esos encuentros te das cuenta de lo que llenamos y conectamos, y es que estos proyectos creativos al no tener contacto directo con el público las sensaciones que se tienen no son las reales.
Hedwig Kudo en Sant Jordi 2016
Con ellas lo constante y me llevo su experiencia de Alemania (sí, ¡me conocieron cuando andaban en esa ciudad!) en mi baúl de momento impresionantes.

Hubieron encuentros con muchos anónimos y que daban conmigo por primera vez. Alguno como la pareja que os he comentado se animaron a comprar el libro y nos llevamos un gran momento. Por ejemplo es destacable también un par de señoras que tuvieron claro que le gustaría a una persona y tras pensarlo unos segundos, cogieron el libro sin dudarlo más.
Hedwig Kudo en Sant Jordi 2016
Otros más tímidos se acercaron a realizar fotos, ya fuera porque les gustó el diseño de la portada (hecho que me enorgullece, ya que para los que no lo sepáis los dibujos y diseños son 100% creaciones mías), o para luego revisar y cotillear para un futuro. Este punto dentro de un tiempo os contaré cual de las opciones fueron.

Emocionalmente quizás el choque intenso fue por la tarde. Ahí se acercaron bastantes Hedwinianos que aunque empezamos así, ya podemos considerarnos amigos pasado el tiempo de interacción y compartir. De ellos destaco a Anna, que al final de la entrada podréis ver el pedazo dibujo que me dio, además de una rosa que en los próximos días os enseñaré por las redes sociales.
Con Anna
Y por otro lado, a Virgi. Es también una emprendedora pero en su caso de ropa para el deporte, con lo que tuvimos una larga charla de además de los emplumados, de esos sectores y donde nos vimos muy vinculadas. También ella me regaló una rosa que guardo con mucho cariño.
Hedwig Kudo en Sant Jordi 2016
Otro de los momentazos que vivimos fue la visita de una familia entera: abuela, madre, hija y sobrina. Todas ellas les gustaban los agapornis y me seguían, preguntaban... La ilusión que transmitían todas me dejó en shock y han sido una inyección de moral, ya que en periodos que das con ciertos perfiles, encontrarte con gente tan magnífica es indescriptible. En especial las más peques me encantaron y son una demostración que vamos por el buen camino para los emplumados.
Hedwig Kudo en Sant Jordi 2016
A todos vosotros y a los que no os he mencionado pero habéis asistido: ¡gracias por haber formado parte de un día tan especial! Espero poderos ver en otra ocasión más calmadamente y poder compartir mucho más. Además de que pueda sumar otro Sant Jordi en 2017.

Y para terminar esta entrada, quiero destacar dos puntos: agradecer a Christyan Martos que ha sido el fotógrafo del cartel su excelente trabajo y en segundo lugar, os dejo al nuevo fichaje de casa que nos regaló otra buena amiga que nos acompañó todo el día y el dibujo que realizó Anna:
Regalitos Sant Jordi 2016

5 comentarios:

  1. Me ha encantado la foto del agaporni bebé con tu libro xD

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    1. A mi me gustó también por el significado, y es que siendo el primero que tienen... El libro se que les va a ir muy bien para cometer los menos errores posibles :)

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  2. Enorabuena por tu primer San Jordi :) Seguro que lo pasaste genial y las sensaciones de ese dia nunca se te olvidaran :)

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    1. ¡Gracias!
      La verdad que si fue fantástico y como dices, va a ser díifícil de olvidar :D

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